Reclamo de cinco familias de Guichón que quedan aisladas cada vez que llueve


El reclamo de Guichón: vecinos claman por un puente que no los aísle cada vez que llueve.

La carta llegó a la redacción con un título que resumía años de angustia: "A quien corresponda". Detrás de esa formalidad, cinco familias del camino Pista Manzi, en la zona de Guichón, relataban una historia de incomunicación recurrente que se repite con cada tormenta. La crónica de un problema que, para ellas, se ha vuelto eterno: la falta de un puente en condiciones que les permita vivir sin el miedo de quedar aislados.

"Hasta la próxima lluvia": el ciclo de la angustia
El testimonio de los vecinos es desgarrador por su cotidianidad. "Se realizan arreglos, pero con la próxima lluvia vuelve a quedar igual", escriben en su carta. No se trata de un capricho, sino de una necesidad básica: de las cinco familias, tres tienen niños en edad escolar. Cuando el agua crece, el camino se vuelve intransitable y los menores no pueden asistir a clase. La incertidumbre no termina ahí, ya que el temor a no poder regresar a buscarlos convierte cada día de lluvia en una pesadilla logística y emocional. El reclamo que realizan no es nuevo; han enviado cartas anteriormente y han solicitado ayuda sin obtener una solución definitiva .

El diagnóstico de la situación, conocido por las autoridades, es alarmante. El puente, de aproximadamente seis metros de largo, presenta una profundidad cercana a los dos metros y un ancho que apenas permite el paso de un vehículo. Actualmente, la estructura tiene los caños rotos y las "reparaciones" han consistido en rellenar con tierra, una solución provisoria que no garantiza la seguridad . La gravedad del asunto quedó en evidencia cuando una máquina de la propia Intendencia cayó al intentar transitar por el lugar, un hecho que subraya el peligro permanente para los vecinos .

Un problema que trasciende la incomodidad
El aislamiento en el Camino Pista Manzi no es un caso aislado, sino un síntoma de una problemática mayor que afecta a la caminería rural de la zona. Las intensas lluvias que azotaron la región en las últimas semanas, con acumulados que se acercaron a los 200 milímetros en Guichón, han dejado a numerosos pasos y caminos cortados, aislando a comunidades enteras .

La situación en el camino a la Pista Manzi refleja lo que viven a diario muchas familias del interior. Particular preocupación genera la situación de una niña que concurre a una escuela especial. El ómnibus que la traslada no puede cruzar el puente, por lo que su madre debe caminar diariamente con ella hasta el punto donde espera el transporte, incluso en días de lluvia, frío o mal tiempo . A esto se suma el temor de los vecinos por casos de salud, como el de una mujer diabética e hipertensa, cuya vida podría peligrar si una emergencia médica coincide con una crecida que la aisle de la ayuda .

¿Qué solución se espera?
Los vecinos no piden parches, sino una solución definitiva. Quieren saber cuándo se podrá realizar un puente en condiciones que les permita vivir con normalidad. El reclamo ha llegado a la esfera política. Ediles del Partido Nacional han promovido en la Junta Departamental una intervención "urgente", solicitando una inspección técnica, la reconstrucción del puente y, mientras tanto, medidas transitorias que garanticen el tránsito seguro .

El pedido de los vecinos de Guichón resuena con fuerza en un contexto donde la caminería rural uruguaya enfrenta desafíos estructurales. La falta de mantenimiento y la necesidad de obras de infraestructura que garanticen la conectividad son reclamos que se repiten en todo el país . La esperanza de estas cinco familias es que, esta vez, las palabras se conviertan en hechos y la próxima lluvia no signifique, una vez más, quedar atrapados en su propia casa.

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