El virus Shamonda (SHAV), un orthobunyavirus del serogrupo Simbu transmitido por jejenes del género Culicoides, ha sido detectado por primera vez en un ser humano. El caso, notificado por las autoridades francesas en octubre de 2026, corresponde a un paciente con inmunosupresión severa que falleció tras desarrollar complicaciones neurológicas. Los organismos científicos europeos subrayan que, con la evidencia disponible, no existe un riesgo identificado para la población general.
Un hallazgo sin precedentes en la vigilancia virológica
Hasta 2026, el virus Shamonda era considerado exclusivamente un patógeno veterinario. Aislado por primera vez en Nigeria en 1965 en ganado bovino, su circulación se había documentado de forma esporádica en regiones de África y Japón durante décadas, sin que se registrara ningún caso humano . La situación cambió durante el verano de 2026, cuando el virus se identificó por primera vez en explotaciones ganaderas de Europa central y occidental, afectando a países como Alemania, Francia, Suiza, Países Bajos, Bélgica, Italia y España, entre otros . Esta expansión geográfica sin precedentes sentó las bases para el contacto fortuito entre el vector y una persona vulnerable.
El caso clínico: inmunosupresión severa y complicaciones neurológicas
El paciente, residente en el este de Francia, se encontraba en tratamiento por una neoplasia hematológica que le provocaba una inmunosupresión severa . El 23 de septiembre de 2026 inició un cuadro de encefalitis grave y falleció aproximadamente dos semanas después, a principios de octubre . Durante el estudio microbiológico de una amplia batería de patógenos causantes de encefalitis, se detectó ARN del virus Shamonda en varias muestras, incluido el líquido cefalorraquídeo . Según las investigaciones preliminares, las complicaciones cerebrales observadas antes del fallecimiento estarían "muy probablemente" relacionadas con la infección por SHAV, aunque el ECDC mantiene abierta la investigación para determinar si el virus causó o contribuyó directamente a la muerte .
Mecanismo de transmisión: la hipótesis del vector
La vía de contagio más probable, según las autoridades sanitarias francesas, es la picadura de un jején del género Culicoides en el este de Francia, una zona donde se había confirmado la circulación del virus en animales durante la primavera y el verano de 2026 . Este mecanismo es consistente con la epidemiología conocida del SHAV, que se transmite entre animales exclusivamente por la picadura de estos dípteros hematófagos, sin evidencia de transmisión directa entre animales, aunque se ha descrito la transmisión vertical de la madre al feto . La especie específica de Culicoides implicada en el caso humano aún no ha sido identificada .
Caracterización virológica: dos variantes europeas en circulación
Los brotes europeos de 2026 han sido causados por dos variantes genéticamente distintas del virus, designadas como Shamonda virus Europe 1 (SHAV-EU1) y Shamonda virus Europe 2 (SHAV-EU2) . Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), ambas variantes parecen producir signos clínicos similares en el ganado, aunque difieren en su distribución geográfica: SHAV-EU1 tiende a circular en Europa central, mientras que SHAV-EU2 se asocia más al norte de Europa . La caracterización genética completa de estas variantes y su potencial zoonótico continúan bajo investigación, y la nomenclatura precisa aún está en definición .
Evidencia científica en animales: manifestaciones clínicas y diagnóstico
En ganado bovino, considerado el hospedador principal, la infección aguda cursa con fiebre, diarrea y una disminución de la producción láctea que puede oscilar entre el 10% y el 20% durante 7 a 10 días . La morbilidad puede alcanzar hasta el 100% de la explotación, aunque la mayoría de los animales adultos se recuperan y no se ha observado mortalidad atribuible directamente al virus . En gestantes, el SHAV puede atravesar la placenta y causar abortos o malformaciones fetales graves . El diagnóstico requiere confirmación de laboratorio mediante RT-PCR específica para el segmento S del virus o pan-Simbu PCR, dado que los signos clínicos son inespecíficos y pueden confundirse con otras enfermedades . Actualmente no existen vacunas comerciales disponibles .
Ausencia de ensayos clínicos y estado de la evidencia
Es importante precisar que, a la fecha de la notificación de este caso, no se han publicado resultados de ensayos clínicos en humanos para el virus Shamonda. La evidencia disponible proviene de la vigilancia epidemiológica veterinaria, la caracterización genómica de las variantes europeas y la investigación del caso índice francés . La literatura científica previa a 2026 clasificaba al SHAV como un virus sin capacidad conocida de causar enfermedad en humanos, y su inclusión en el serogrupo Simbu —junto con el virus Schmallenberg y el virus Akabane— sugería un perfil de riesgo zoonótico bajo . El caso francés constituye, por tanto, una señal que requiere reevaluación, pero no altera aún el paradigma de riesgo poblacional.
Evaluación de riesgo actual: sin señal de transmisión sostenida
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) mantiene contacto con las autoridades francesas y con los socios europeos para examinar las implicaciones de este primer caso humano . La evaluación preliminar, compartida por el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm) y las autoridades sanitarias francesas, concluye que "según los conocimientos disponibles sobre este virus, no se identifica ningún riesgo sanitario para la población general" . El caso se considera excepcional y asociado a una condición de inmunosupresión severa, sin evidencia de transmisión interpersonal ni de circulación del virus en humanos más allá de este episodio aislado. La vigilancia se mantiene activa, y el ECDC trabaja con el laboratorio de referencia de la UE para reforzar la capacidad de diagnóstico y detectar posibles casos adicionales .
