Con el inicio del Torneo Clausura de la Liga Regional de Fútbol de Guichón, Nacional, flamante campeón del Torneo Apertura, viajó hasta Orgoroso para enfrentar a Orgoroso FC en un encuentro que prometía intensidad y que terminó siendo uno de los más polémicos de la jornada.
El partido, disputado con gran ritmo pero con numerosos errores por parte del equipo local, culminó con un resultado final de 4 a 2 a favor de la visita, que supo capitalizar las desatenciones y la desesperación de su rival.
Leonel Gavotto volvió a ser la figura indiscutida de Nacional. El sanducero se puso el equipo al hombro, tal como lo había hecho en el clásico del fin de semana anterior ante Obreros Unidos, y fue determinante para que su equipo se llevara los tres puntos. Con este resultado, Nacional sigue primero en la tabla anual y avanza a pasos firmes en sus aspiraciones por el título 2026, consolidándose como el principal candidato del certamen.
Sin embargo, el trámite del partido no estuvo exento de controversia. Durante el transcurso del encuentro, se decretó el cuarto gol de Nacional en una jugada que generó airadas protestas por parte de los jugadores de Orgoroso FC, quienes aseguraban que la pelota picó en la línea y no ingresó al 100%. La árbitro de línea, Tamagno, dio el gol para los visitantes, lo que provocó un clima de malhumor en el equipo local que se fue acrecentando con el correr de los minutos. Ese episodio fue uno de los principales causantes de la reacción desmedida de Orgoroso, que terminó con dos expulsiones: primero la del arquero titular y luego la del arquero suplente, quien había ingresado en sustitución tras cometer un penal.
El desenlace fue tan insólito como dramático para el local. Con solo nueve hombres en cancha al cabo de los 90 minutos, Orgoroso FC perdió a sus dos arqueros y debió recurrir a Kevin Guinco, quien se puso bajo los tres palos y tuvo la enorme responsabilidad de atajar un penal. A pesar de la difícil situación, Guinco cumplió y contuvo el disparo, aunque ya nada podía cambiar el rumbo de un partido que quedó marcado por la polémica, las expulsiones y la contundencia de un Nacional que sigue demostrando por qué es uno de los grandes candidatos al título.