La Organización del Fútbol del Interior (OFI) se encamina a una elección que promete ser una de las más disputadas de los últimos tiempos. El próximo sábado 19 de septiembre, en Durazno, el Congreso Elector deberá definir las nuevas autoridades del Consejo Ejecutivo para el período 2026-2030. El actual presidente, Sebastián Sosa, finalizará su mandato y no continuará al frente de la organización, mientras que Gustavo Bares y Pablo Marrero quedaron formalmente posicionados como los dos candidatos a ocupar la presidencia.
Gustavo Bares llega a esta instancia con una extensa trayectoria dentro del fútbol del interior y con un importante conocimiento de la estructura de OFI. Actualmente preside la Liga Departamental de Fútbol de San José y durante 2025 hizo pública su intención de competir por la presidencia de la organización. Su candidatura cuenta con el respaldo de sectores de distintas zonas del país y su lista fue presentada como la número 5. Bares también conoce desde adentro el funcionamiento de OFI, donde integró el Consejo Ejecutivo como suplente, y ha tenido participación en anteriores procesos electorales de la organización.
Del otro lado aparece Pablo Marrero, actual presidente de la Liga Departamental de Fútbol de Soriano. El dirigente mercedario asumió la presidencia de esa liga en 2022, después de haber ocupado la secretaría desde 2018, y durante su gestión impulsó cambios en diferentes áreas de la institución, incluyendo aspectos deportivos, administrativos y tecnológicos. Bajo su conducción, Soriano consiguió títulos nacionales y regionales, también incorporó herramientas como la revisión en video de determinadas jugadas. Su candidatura quedó formalizada bajo la Lista 1921, denominada “La OFI de Todos”.
Durante buena parte del camino hacia las elecciones, Bares aparecía para muchos dirigentes y observadores como el candidato con mayores posibilidades de imponerse. Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse con el avance de la campaña, la definición de diferentes ligas y la consolidación de la candidatura de Marrero. La competencia dejó de ser considerada una elección prácticamente encaminada hacia un solo lado y pasó a convertirse en una disputa mucho más abierta, en la que cada adhesión puede tener un peso determinante.
En las últimas semanas se han producido movimientos en distintos sectores pero estas definiciones muestran que el mapa electoral continúa en movimiento y que las posiciones expresadas previamente no necesariamente permiten proyectar con certeza el resultado final.
La propia presentación de las listas terminó de confirmar una elección con dos proyectos y equipos definidos. Marrero encabeza una nómina integrada por dirigentes de diferentes puntos del país, mientras que Bares también conformó su equipo con representantes de distintos sectores del fútbol del interior. A esta altura, las estimaciones sobre la cantidad de votos que puede obtener cada candidato son variables y dependen de decisiones de ligas y sectores que, en algunos casos, han ido modificando su postura durante el proceso electoral. Por esa razón, cualquier pronóstico definitivo corre el riesgo de quedar rápidamente desactualizado.
La realidad es que las elecciones de OFI 2026 llegan a su tramo final sin un resultado que pueda darse por seguro. Lo que meses atrás parecía tener un favorito claramente marcado hoy presenta un panorama mucho más equilibrado, con Bares y Marrero disputando voto a voto el respaldo de los integrantes del Congreso. Hay quienes sostienen que Marrero tomó la delantera y que ha ido creciendo día a día; también existen definiciones recientes que fortalecen la posición de Bares. Entre apoyos, cambios y negociaciones, la única certeza será la que surja de las urnas: el próximo 19 de septiembre, en Durazno, el fútbol del interior conocerá quién conducirá OFI durante el período 2026-2030.